domingo, 12 de febrero de 2012

Okupación de un hospital griego por trabajadores sanitarios para autogestionarlo (sic)

Las noticias procedentes de grecia son preocupantes, la web tercerainformación informa en su artículo  Hambruna en las cárceles griegas, que desde el 8 de febrero de 2012, 9000 presos griegos podrían estar sin comida, con el agravante de que las autoridades penitenciarias griegas no permiten a sus familiares llevarles alimentos a la prisión debido al reglamento penitenciario de su país. Además no disponen de agua caliente ni tampoco de servicios médicos.  Esta situación está directamente relacionada con la crisis económica griega, que también ha provocado que algunos escolares griegos, se desmayen mientras los profesores imparten clase en las aulas, debido a la falta de recursos familiares. Este hecho ha provocado que el gobierno reparta vales de comida entre los escolares, según informa la web insurgente.org en su artículo Niños griegos se desmayan por el hambre. Pero esta noticia llama poderosamente la atención. Jamás se te ocurriria que un colectivo de trabajadores sanitarios iniciase la okupación de un hospital para autogestionarlo. Pues bien, ha sucedido y como no, tenia que haber sido en Grecia.

Los trabajadores del Hospital griego de Kilkis, han declarado que los problemas de larga duración del Sistema Nacional de Salud (ESY) del país no se pueden solucionar con las peticiones limitadas del sector de servicios de salud.


Los médicos, los enfermeros y otros miembros de la plantilla, han respondido a la aceleración en las medidas de austeridad, okupando el hospital y poniéndolo bajo su control directo y al completo. Los recortes en los fondos para la sanidad son sólo una de las decisiones neoliberales que la Troika ha aprobado recientemente. El organismo para tomar decisiones administrativas será la asamblea general de los trabajadores.

También hacen hincapié en el hecho que el gobierno griego no se ha libra de sus obligaciones financieras hacia el hospital "el gobierno no está cumpliendo sus responsabilidades financieras". Los trabajadores exigirán que cumplan su responsabilidad a las autoridades competentes y sino lo hacen, se dirigirán a las autoridades municipales y a la comunidad local y general para pedir apoyo y conseguir: "salvar el hospital y asegurar que cuidados sanitarios públicos estén garantizados, derrocar al gobierno y acabar con la política neo-liberal"

Desde el 6 de febrero, los trabajadores sólo atenderán urgencias hasta recibir el pago completo de sus salarios y la restauración del sueldo que tenían antes de la formación del actual gobierno y que se ha recortado varias veces en los últimos meses. Sin embargo, siendo conscientes de su misión social y de las obligaciones morales asociadas con su profesión, seguirán protegiendo la salud de los que entran en el hospital, prestando atención gratuita a los que lo necesiten.

La próxima asamblea general de los empleados tendrá lugar el lunes 13 de febrero por la mañana. Habrá asambleas todos los días y serán el principal organismo para tomar cualquier decisión acerca de los trabajadores o del funcionamiento del hospital.

Los trabajadores han pedido solidaridad a otros sectores, así como que se involucración de los sindicatos y las organizaciones progresistas y el apoyo de los medios de comunicación. Celebrarán una rueda de prensa el próximo lunes, día de la primera asamblea (o en su defecto, el miércoles 15 de febrero) a las 12:30. Invitan a sus compañeros de otros hospitales, a otros funcionarios y a trabajadores del sector privado de salud a tomar iniciativas parecidas.

Declaración de los trabajadores y trabajadoras del Hospital de Kilkís:

1. Consideramos que los problemas actuales y los que arrastraba de antes el Sistema Nacional de Salud y las instituciones con las que colabora no se pueden resolver a partir de nuestras particulares demandas concretas dado que estos problemas son el fruto de una política gubernamental antipopular más general y del neoliberalismo global.

2. Consideramos, asimismo, que insistiendo en estas reivindicaciones concretas no hacemos más que el juego a unas autoridades despiadadas. Autoridades que para hacer frente a su enemigo, que no es otro que el debilitado y dividido pueblo, hacen todo lo posible para impedir la creación de un frente unido y popular que plantee a escala nacional y global exigencias comunes contra el empobrecimiento social al que conducen las políticas gubernamentales.

3. Por todo ello, enmarcamos nuestras reivindicaciones en reivindicaciones políticas y económicas planteadas por una gran parte del pueblo griego que actualmente está sometido al ataque del capitalismo más brutal. Para obtenerlas deberán ser defendidas conjuntamente por las clases medidas y populares de nuestra sociedad.

4. La única manera de obtenerlas es poniendo en cuestión, a través de la acción, no sólo la legitimidad política sino también la legalidad del poder arbitrario, autoritario, antipopular y jerárquico que avanza a pasos agigantados hacia el totalitarismo.

5. Las trabajadoras y trabajadores del hospital de Kilkís respondemos a este totalitarismo con la democracia. Hemos ocupado el hospital y lo ponemos totalmente bajo nuestro control directo. A partir de ahora, el hospital de Kilkís será auto-gestionado y el único medio legítimo para tomar decisiones será la asamblea general de trabajadores.

6. El Gobierno no está exento de cumplir con sus obligaciones económicas de proveer de personal y suministros al hospital, pero si continúa ignorando estas obligaciones, nos veremos obligados informar públicamente de la situación y pedir el apoyo de las autoridades locales y, sobre todo, de la sociedad civil, para: a. Garantizar el futuro del hospital. b. Defender el derecho a una sanidad y cuidados públicos y gratuitos. c. Echar abajo, a través de la lucha popular conjunta, al actual gobierno y las políticas neoliberales que impulsa. d. Exigir una democratización profunda y radical, es decir una democratización que permita a la sociedad, y no a terceros, tomar las decisiones sobre su futuro.

7. A partir del 6 de febrero, el sindicato del hospital de Kilkís impulsará una huelga, garantizando los servicios de urgencia, hasta que sean abonadas el total de las horas trabajadas y que los salarios sean aumentados hasta el nivel a que estaban hasta la llegada de la troika (UE-BCE-FMI). Mientras tanto, conscientes de nuestra responsabilidad social y nuestras obligaciones morales, protegeremos la salud de los ciudadanos y ciudadanas que acudan al hospital, realizaremos una atención gratuita a quienes lo necesiten y exigiremos al gobierno que se haga cargo de sus responsabilidades y, aunque sea en el último minuto, renuncie a su inmoderada crueldad social.

8. La próxima asamblea general tendrá lugar el 13 de febrero en el hall del nuevo edificio del hospital a las 11 h, con el objetivo de adoptar las medidas necesarias para poner en marcha de forma eficiente la ocupación de los servicios administrativos y realizar con éxito la auto-gestión del hospital, que comenzará a partir de ese día. Las asambleas generales tendrán lugar todos los días y serán el instrumento primordial para la toma de decisiones en lo que concierne a los empleados y al funcionamiento del hospital.

Llamamos a la solidaridad del pueblo griego y de todos los trabajadores y trabajadores del resto de los sectores, a la colaboración de todos los sindicatos obreros y las organizaciones progresistas, así como al apoyo de todos los media que optan por contar la verdad. Estamos decididos a continuar hasta que los traidores que venden nuestro país se vayan. ¡O ellos o nosotros!

Haremos públicas las decisiones adoptadas a través de una conferencia de prensa, a la que invitamos a todos los medios de comunicación, el miércoles 15/02/2012 a las 12:30 h. Las asambleas diarias comenzarán el 13 de febrero. Informaremos a la ciudadanía de cada hecho importante que acontezca en nuestro hospital a través de comunicados y conferencias de prensa. Además de eso, utilizaremos todos los medios disponibles para dar a conocer estos hechos con el fin de lograr el éxito de esta movilización.

Llamamos a) A la ciudadanía a solidarizarse con nuestro movimiento b) A todos los ciudadanos y ciudadanas maltratada de nuestro país a oponerse a través de acciones de protesta a sus opresores y opresoras. c) A nuestros colegas de otros hospitales a adoptar decisiones similares. d) A los empleados de otras áreas del sector público y privado, a la afiliación de las organizaciones sindicales y a los miembros de asociaciones progresistas, a actuar de la misma forma con el objetivo de que nuestra movilización pueda transformarse en una resistencia obrera y popular general, y levantarnos hasta la victoria final contra la élite económicas y política que oprime nuestro país y el mundo entero.